
Hola!
Mi nombre es Cecilia y llevo más de 20 años contando historias a través de mi cámara.
Soy madre de dos chicas maravillosas y estoy casada con mi primer amor.
Amo la tranquilidad, la naturaleza, el mar y la montaña.
Siento una conexión especial con los animales.
Me gusta rodearme de energía positiva y disfruto de pequeños placeres como una buena serie o una taza de chocolate o té.
Me encantan los niños y cada día disfruto más de mi profesión.
Con mi primera cámara (una Werlisa que llegó el día de mi comunión) descubrí una ventanita con la que observar el mundo que me rodea, capturar cada instante y conservarlo para siempre.
“Una fotografía tomada hoy es toda una vida de ayer preservada para todos los mañanas”.
_autor desconocido_
Un día especial
SESIONES DE COMUNIÓN
La miras y sabes que algo está cambiando.
Sigue jugando, riéndose, inventando mundos. Pero ya no es tan pequeña.
Lo notas en sus palabras, en sus miradas, en sus gestos, en sus silencios.
Todavía es una niña, pero con una mezcla ya de inocencia y conciencia.
La sesión de comunión solo es la excusa para fotografiar el instante en el que su infancia se empieza a transformar.
Y llega más rápido de lo que quisiéramos

Disfrutar de los recuerdos es volver a vivirlos
Detener el tiempo. Congelar una sonrisa, una caricia, un abrazo, la emoción, la ternura, el amor en los ojos de una madre, la mirada de dos personas que se aman…
Imágenes del presente que pasan a formar parte del pasado en el mismo instante en que pulsamos el disparador.
Sin la fotografía, solo serían recuerdos borrosos, imágenes perdidas en el fondo de nuestra memoria. Nuestras fotografías son la única prueba de que hemos pasado por aquí, nuestra vida, nuestra esencia, y, sin duda, la más valiosa de nuestras pertenencias
LO QUE DICEN MIS CLIENTES





