CITA PREVIA
Cuando llega un segundo bebé, muchas familias quieren una fotografía de los hermanos juntos. También aparece la duda: ¿cómo vamos a conseguirla si el mayor es pequeño, no quiere quedarse quieto o todavía está conociendo al recién nacido? La sesión no necesita que se comporte de una forma determinada. Podemos preparar el momento, darle margen y fotografiar la relación que está empezando a construirse.
Contadle lo que va a pasar, sin convertirlo en una obligación
Antes de venir, podéis explicarle con palabras sencillas que iremos a hacer fotos del bebé y de la familia, y que él o ella también podrá participar. Evitad prometer que tendrá que abrazarlo, besarlo o sostenerlo: quizá ese día le apetezca y quizá no. Si trae un cuento o un pequeño objeto que le guste, puede ayudarle a sentirse más cómodo en un lugar nuevo.
Decidme la edad del hermano mayor y cómo suele reaccionar ante lugares desconocidos. Así podré pensar en una manera sencilla de incluirlo, sin esperar lo mismo de un niño de dos años que de otro de siete.
Las fotos de hermanos no dependen de una pose perfecta
Un acercamiento, una mirada curiosa, una mano al lado de la del bebé o una fotografía con papá y mamá pueden contar mucho. Si el mayor no quiere posar junto al recién nacido, podemos empezar por fotos familiares en las que se sienta acompañado. También habrá momentos para fotografiarlo a él solo: sigue siendo protagonista de vuestra historia.
En una sesión con un recién nacido, la seguridad marca el límite. Nunca hace falta pedirle a un niño pequeño que sostenga al bebé sin el apoyo de un adulto para conseguir la foto. Buscaremos una composición cómoda y adecuada a sus edades, o simplemente cambiaremos de idea.
¿Qué pasa si se cansa o deja de colaborar?
Es normal que un niño pequeño quiera moverse, jugar o volver a los brazos de sus padres. No necesitamos insistir una y otra vez con la misma foto. Podemos hacer una pausa, atender al recién nacido y retomar las fotografías familiares cuando el mayor esté más receptivo. Venid con algo de margen y, si os resulta práctico, con otro adulto que pueda acompañarlo mientras hacemos las fotos del bebé.
El recién nacido también tendrá sus propios tiempos para comer, descansar o estar en brazos. La mañana se organiza alrededor de esas necesidades. Cuanto menos peso pongamos sobre una imagen concreta, más fácil será que todos estéis a gusto.
Elegid la sesión que incluya las fotografías que deseáis
En la sesión Posaditos están previstas las fotografías con padres y hermanos. La sesión Mini se centra en el bebé envuelto e incluye un retrato familiar; si imagináis varios retratos de hermanos o de toda la familia, Posaditos es la opción más adecuada. Podéis comparar lo que incluye cada una en la página de fotografía newborn en Santiago de Compostela.
Si queréis ver cómo se siente una sesión con dos peques muy pequeños, podéis conocer la sesión newborn de Lara y su hermano Mateo. Y si estáis esperando un bebé, contadme qué edades tendrán sus hermanos: podremos preparar una sesión que tenga sitio para todos, sin pedirles que dejen de ser niños.


