CITA PREVIA
Hay familias que se quedan conmigo durante años. La de Xabi y Martín es una de ellas. Y eso, después de tantos años fotografiando familias, sigue pareciéndome muy especial.
A Martín lo fotografío desde siempre. Lo he visto crecer delante de mi cámara y lo he visto convertirse en hermano mayor.
Poder hacer después las fotos del pequeño Xabi y verlos juntos tiene algo muy bonito: la sesiones pasan a convertirse en pequeños capítulos de la historia de una familia.
Esta vez el protagonista ha sido Xabi y su primer añito.
Empezamos con unos retratos tranquilos y después llegó la tarta. A esta edad no hace falta dirigir demasiado: observar, dejarles tocar, probar, decidir si aquello les entusiasma o les desconcierta un poco… y fotografiar lo que pase.
Y pasó de todo 🙂
Risas, manos llenas de nata, caras de concentración… y ese punto de caos que, para mí, es justo lo más bonito de estas sesiones. No necesito que un bebé destroce la tarta ni que haga nada concreto. Solo que sea él.
Después de la tarta toca limpiar el pequeño desastre. Y sí: el baño suele terminar siendo otra sesión dentro de la sesión.
No me gustaría terminar sin dar las gracias.
A su familia por volver, una vez más, y por seguir confiándome estos recuerdos. Pero también por permitirme compartir aquí un trocito de su historia. Sé que abrirme esa puerta no es un detalle pequeño, y lo valoro muchísimo.
Si vuestro bebé está a punto de cumplir un año y estáis buscando una sesión de primer cumpleaños en Santiago de Compostela, podéis ver aquí cómo son mis sesiones Smash Cake. Las hacemos alrededor de los once meses y medio (con un poquito de margen por si os apetece compartir las fotos en su primer cumpleaños) con tiempo para jugar, explorar, mancharse y ser ellos.


