CITA PREVIA

La primera vez que fotografié a Aria tenía apenas unos días de vida. Ahora cumple cuatro años. La he ido acompañando con mi cámara y hay algo que me hace mucha ilusión cada vez que vuelve: descubrir cuánto ha cambiado y seguir reconociendo en ella a aquella bebé.
Esta vez celebramos su cumpleaños con un smash cake en el bosque, en otoño. Una tarta, el suelo cubierto de hojas y Aria, con cuatro años y muchísimas cosas que descubrir. Porque las sesiones de cumpleaños no tienen por qué terminar cuando soplan su primera vela.


Un smash cake a los 4 años? claro!
Solemos asociar estas fotos al primer cumpleaños, a ese bebé que descubre la tarta con las manos y decide si probarla o mirarla desde lejos. Pero cumplir cuatro también es una buena excusa para celebrarlo así. Cambia su forma de participar y, con ella, cambia la sesión.
A los cuatro ya entienden que estamos celebrando su cumpleaños. Tienen sus ideas, se meten en el juego y enseguida te sorprenden con un gesto o una ocurrencia. Son especialmente expresivos: pasan de la concentración más absoluta a una carcajada en un momento. Me encanta poder guardar también esa parte de su infancia.



Y después seguimos jugando 🙂
Ya no gira todo alrededor de la tarta. Hay tiempo para probarla, para disfrutar de ese pequeño festejo y también para moverse, jugar y hacer fotos sin ella. La sesión va encontrando su ritmo, según lo que les apetece y lo cómodos que se sienten.
No hace falta que miren a cámara todo el rato ni que sonrían cada vez que se lo pedimos. Les acompaño y les propongo pequeños juegos, pero dejo espacio para sus respuestas. Es ahí donde aparecen esas expresiones tan suyas que sus papás conocen bien.





En esta ocasión, el bosque de otoño fue el escenario. Los tonos de las hojas y la luz entre los árboles acompañaban la celebración sin quitarle protagonismo. Me gusta que, al mirar las fotografías, lo primero que veáis sea a vuestra niña: su forma de reír, de mirar y de estar con vosotros.




Y también hay sitio para las risas y los abrazos. Porque cuando vuelvo a ver a una familia a la que acompaño desde los primeros días, las fotos de ahora me llevan inevitablemente a las de entonces. Aria ha crecido muchísimo. Poder seguir contando un poquito de su historia es una de las cosas que más me gustan de mi trabajo.




Sesiones de cumpleaños en Santiago de Compostela
Si después de su primer cumpleaños habéis dejado de hacer estas fotos porque pensabais que ya era mayor para un smash cake, aquí tenéis la prueba de que no. A los cuatro se divierten de otra manera, y esa etapa también merece sus fotos.
Podéis conocer mis sesiones de cumpleaños y smash cake en Santiago de Compostela y contarme cuántos años cumple vuestro peque y qué os apetece. Pensaremos juntos cómo celebrarlo para que disfrute de la sesión y os llevéis un recuerdo de cómo es ahora.


